Por prescripción médica
Por prescripción médica inicio hoy este blog. Sin más pretensiones que la de poner en práctica un consejo de mi psicóloga y una necesidad que llevo muchísimo tiempo sin atender.
- Necesitas expresarte, compartir y socializar. Busca alguna afición, retoma la música, apúntate a grupos de lectura, haz algo...
- No tengo ganas. Todo se me hace muy pesado. No aguanto las conversaciones vacías. Soy malísimo tocando cualquier instrumento y eso que en casa debo tener más de seis o siete, desde un teclado hasta un saxofón pasando por una flauta quena.
¿Y un blog? Oye pues por qué no. Ya lo tuve una vez durante muchos años y me servía de desahogo.
Es curioso pero aunque no me lea nadie, el simple hecho de escribir lo que pienso o lo que siento me hace un bien enorme. Como si la válvula a presión soltase un buen chorro de aire y el ruido bajara a niveles tolerables.
Esa es la otra necesidad no atendida. La sensación de que nadie te escucha se vuelve más llevadera cuando encuentras otra manera de sacar de dentro.
Hoy me hago falta. Ayer también pero ya pasó y nada saco con lamentar. Mañana también me haré falta pero es hoy y siempre hoy cuando me debo prestar atención. Hoy estoy para mí. El vaso se desbordó y ya no cabe más, así que toca vaciar y poco a poco llenar con lo mío.
No me interesa el fútbol. Me aburre. No juego al pádel. Me desmembraría si lo intentase. No salgo con amigos. No los tengo. No me gusta la política. No pierdo el tiempo con mentirosos. No soporto las injusticias y los abusos. Antes me los callaba. Ahora creo que me hace el mismo daño callar que denunciar. Quizás lo último me libere algo la conciencia mientras que lo primero me sume en un triste sentimiento de rebaño.
Comentarios
Publicar un comentario